jueves, 30 de diciembre de 2010

TRABAJANDO...


Nuevamente en la historia :)
Perdonenme por todo, de verdad.


Y


FELIZ CUMPLEAÑOS 22. 
Yu Phoenix


Lo sigo y seguiré amando, razón por la cual continuare escribiendo esta historia.
Espero que festejaran ayer su cumpleaños, y no exactamente de la forma en la que yo lo hice.

domingo, 4 de julio de 2010

miércoles, 30 de junio de 2010

Hola a todos, les informo que no estoy debio a Alex,sí , alex...el huracan XD
Mi maldito internet se va y como no hay clases...escribo:D
Aunque aveces no lo ago porque un muchachito que se dice mi novio me reclama por no hacerle caso al estar escribiendo cuando hago mis viajes astrales desde México a Alemania (Que esperemos que gane el mundial) Y ademas este fin de semana es la conve (toda la publicidad XD aber si me paganXD) asi que si alguien anda por alli pues no sea grosero y saludeme que estare alli los tres dias completos. Si me quieren regalar algo pues llevan su letrerito con mi nombre para encontrarme :p No ire disfrazada al menos que el disfraz de Carola Wentz cuente :p
Espero verlos pronto (o sus comentarios y votos)


Atte.Carola Wentz <3v.

jueves, 17 de junio de 2010

GOL!
Imaginan a Any Ross gritando ARBITRO VENDIDO! al  televisor cuando los franceses andaban de salvajes? Y yo me dormía en el sillón escuchando los gritos de esa?
Pues así fue esta tarde cuando MÉXICO GANO!
Aunque suene difícil de creer le gano a Francia
Por cierto nunca me gusto Francia, no es que tenga algo contra ellos sino que nunca eh podido hablar bien el idioma.






Entre otras cosas, estoy escribiendo no hay de que preocuparse.
Muchas cosas suceden en la vida de esta escritora y escribir me relaja un poco.
El amor esta en el aire y yo tengo la nariz tapada.
Esperen noticias pronto ¿Vieron que grande se ve el blog ahora?
Creo que ahora se puede leer mejor.
Que pasen una excelente noche y fin de semana.

atte.Carola Wentz *

domingo, 16 de mayo de 2010

Hello people(:

Solo queria decirles que al fin me puse a escribir!
Razon por la que no lo hago...me encanta leer! Y me obsesiono facilmente y la obsesion por escribir regreso (:
 En el lado derecho de la pagina, donde se encuentras las biografías podrán notar que cambiaron los nombres. Realmente son los mismos solo que puse sus nombres completos(: Verán que en Yu Phoenix dice Von Roth, eso quiere decir que es su apellido original, no Phoenix, ya que como sabrán pues es adoptado.
 Cambie también el nombre de Bren que original mente era Bren, por Brendon. Ahora sera Brennan!  Que diferencia cierto ¬¬ .


También les informo que proximamente podrán descargar La marca del vampiro 1 completa, ya que modifique gran parte. No la historia, es lo mismo solo que agregué y quite algunos detalles.Así que esperen la corrección. Mas cosas surgirán en esta historia así que mantenganse al tanto.

Atte.Carola Wentz

10. Restrictions


-      Tienes que hacer que las cosas vayan, solo un poco mas rápido, a este paso seremos descubiertos y no habremos cumplido con nuestro objetivo.
-      ¿Nuestro objetivo? Claro.- respondió rodando los ojos.
-      Se que aún se te hace un poco difícil esto, pero así son las cosas. Así nos fue destinado desde hace mucho tiempo. Tus memorias aparecerán lentamente, han pasado mucho tiempo.- respondió tratando de sonar consoladora, sabia perfectamente que aún no confiaba en ella por completo.
-      Creo que están sospechando de mí.- continuo indeciso por lo que hacia caminando de un lado hacia otro en la oscura cueva, un refugio para ambos.
-      Ellos no saben que yo estoy aquí, aún. Así que no hay sospechas sobre ti.- para ella era uno de los mejores lugares en los que había estado desde hace ya siglos atrás.
-      No puedo creer que las cosas cambiaran tan de pronto, primero muere mi padre y tengo que venir aquí, después aparece Kim, Ayu y me convierto…en un vampiro. No con eso, ahora basta con saber que yo, no soy realmente quien siempre había creído.
-      Tienes que confiar en mi, sino me ayudas, fallaremos. Le fallare a mi ama.- una promesa jamás se rompía, eso era claro a pesar de tanto tiempo. No importaba nada, solo cumplir con su promesa.
-      Estoy haciendo todo lo posible, pero es muy difícil para mí fingir en el bar. ¿Cómo todos pueden ser tan falsos?
-      Su alma es negra, para ellos es muy sencillo, pero para ti no. Te entiendo completamente.- no soportaba el estar cerca de él después de tanto tiempo.
-      Quiero protegerla, es mi deber cierto. Porque no decir las cosas de una vez.- aún y siendo confuso para el, sabia que su obligación era protegerla, cosa que le molestaba a ella. Amándolo y temerosa de que sus sentimientos aparecieran. ¿Por quien se decidiría esta vez?
-      No podemos. Seria peligroso, si no actuamos con cautela y nos descubren no solo te matarían a ti, sino a ella. Tienes que ser cuidadoso con cada una de las memorias.
-      Entiendo.- respondió creando un profundo silencio entre ambos. Para ella era difícil no poder decirle cuanto le amaba, cual profundo era su dolor después de tanto tiempo y sacrificios. Y para el también lo era, porque en el fondo de su ser, su mente le gritaba quien era realmente. Lo que ambos sufrieron por cumplir su promesa. Salio de la cueva lentamente esperando el próximo encuentro. No podían verse muy seguido debido a que el bar y muchos lugares eran fuertemente vigilados por la seguridad de todos los vampiros.
-      ¡Brenn!- grito Hanon antes de que Brenn se fuera.
-      ¿Si?- pregunto sin girarse para mirarla.
-      Cuídate.- exclamo con sumo dolor en su corazón.
-      Por supuesto.- respondió alegándose velozmente del lugar para volver a su “hogar”. El bar.
-      ¿Brenn? ¿En dónde estabas?- pregunto Ayu al escucharlo entrar en la habitación. Casi amanecía.
-      Ya sabes, viendo el mundo por ahí.- respondió este con melancolía.
-      ¿Has ido a ver como esta tu padre?- inquirió Ayu esperando a que Brenn se recostara a su lado.
-      Si.- respondió saliendo nuevamente de la habitación de ambos.
-      ¡A donde vas!- Ayu demando extrañada de la actitud de Brenn.
-      Iré a tomar algo.- contesto dirigiéndose al elevador para volver al bar. Estaba completamente vació, como todos sabia que el sol estaba regalando ya los primeros rayos de un distinto día.
-      Que hay de nuevo.- saludo Brenn a Shin que permanecía solo, bebiendo en la barra del bar. En esos momentos lo mas seguro es que Any ya hubiera llegado y estuviera desolada en su habitación, a la cual Shin no iba desde hace tiempo.
-      Hola.- Shin dijo tomando algo de su copa tratando de ignorar la presencia de Brenn. Pero Bren trataría de indagar, obtener información sobre cualquier plan que estuvieran tramando Ayu, Yu y los demás. Sabía que en ese momento Any no era una amenaza, ya que estaba siendo ignorada por todos los demás, a partir del descubrimiento de su nuevo poder. Controlar el viento.
-      ¿Como sigue lo tuyo con Any? Se le ah visto muy triste por allí.
-      Probablemente.- respondió Shin, realmente él no estaba enfadado con Any, era el hecho de que Shin pensaba que Any le había ocultado su gran poder, no solo a los demás, sino a él. Había un gran secreto oculto acerca de su nuevo poder.
-      ¿Por qué todos toman ahora esa actitud extraña? Pensé que Kiro fuera, tú y los demás estarían tranquilos, alegres, haciendo cosas nuevas para mejorar.
-      ¿Acaso te has visto en un espejo?- inquirió Shin algo molesto.- Claro que no puedes, nosotros no tenemos. No hay nada de lo que fue nuestra vida anterior. Pensamos que todo estaría mejor pero no es así. Nuestra condena seguirá eterna en este mundo, nunca podremos ser felices. Aun me das lastima, hubiera sido preferible morir a vivir así.- Shin parecía estar en completa melancolía, Brenn sabía que él era diferente a los demás. Tal vez cargar con los oscuros secretos de los demás era peor que permanecer su inmortalidad en el bar, parecía que ni Any podría arrancar el gran dolor de Shin.

Brenn se retiro sin decir nada mas, con Shin no conseguiría respuestas, lo único que tenía que hacer era continuar con su plan. Aún no podía entender bien las cosas, pero en su interior  algo que le decía que debía confiar plenamente en Hanon, esa chica que había aparecido después de que Ayu lo convirtiera.
Yu le había hecho creer a Kiro que había matado a Brenn, para así asustarlo y que se huyera. De hecho todos pensaban eso, solo que después, o mejor dicho justo antes de que Brenn realmente muriera Ayu lo convirtió. Despertando con nuevos y asombrosos poderes además de la inmortalidad. Ambos se había retirado, Ayu informo que cuidaría de Bren hasta que controlara sus nuevas habilidades. Después de alejarse lo suficientemente lejos, Brenn podía escuchar, ver, escuchar, y olfatear mas allá de lo que jamás imagino. Aunque la mirada de Ayu era distante, por supuesto que lo era, Kiro había asesinado a su hermana Ayma.

-      Espera aquí, no te muevas.- Ayu le dijo a Bren de una forma severa. El obedeció, no por abnegación, sino porque tenía miedo. No sabía lo que sucedía.
Ayu desapareció junto con el cadáver de su hermana, lo único que quedaba eran unos viejos huesos. ¿Cuánto tiempo paso exactamente desde la transformación de Ayu? Después de que Kiro escapara, se descubrió que el murió en la guerra, hace siglos. Pero nunca se supo con exactitud cuánto pasó desde que conoció a Ayu.
Brenn permaneció a mitad del bosque, observando un árbol. Nunca le pareció haber sido tan maravilloso como ahora, su olor a humedad, a naturaleza, el sonido del viento, el cantar de las aves nocturnas y demás animales ahí.

-      Maravilloso.-contemplo Bren, fue entonces cuando comenzó a escuchar pasos, Ayu se había alejado mucho y casi no podía oírla. Estos pasos eran de alguien más. Brenn no sabía cómo actuar así que solo se quedo esperando, no se escuchaba. Los pasos se hacían cada vez más cercanos…

Una extraña mujer, de alguna forma parecía una adolecente, ya que guardaba algunos signos de la infancia aun. Ambos se miraban encantados después de que esta chica apareció recostándose junto a un gran árbol ahí. Se miraron por un tiempo sin decir palabra…

-      Hola.- su voz era tan suave, con un toque de inocencia. Mientras que en su rostro se dibujaba una tierna sonrisa, perfecta con sus demás características. Cabello rubio, largo y dorado. Sus ropas estaban algo sucias pero conservaba esa belleza perfecta, inhumana.
-      ¿Quién eres?- especulo Brenn aturdido, nunca pensó encontrar a un vampiro desconocido cerca de allí. 
-      Hay que hablar.- dejando de mirar a Brenn de esa forma especial, su mirada cambio rápidamente con saña.
-      Quién demonios eres.- Brenn dijo sintiendo sus cambio de humor.
-      Eso querido, lo mismo que tu. Un vampiro.- la misma sonrisa continuaba en su rostro, pero ya no era para nada tierna. Fría y tenebrosa. Brenn ignoraba que hacer ¿Correr? ¿Buscar a Ayu? ¿Acaso Ayu no sabía que esta chica estaba allí? Esta chica seria como Kiro o como Yu.
-      Sé que debes estar asustado, eres nuevo. Puedo sentirlo.- la chica se le acerco de una forma cautelosa. ¿Sería un vampiro poderoso? O apenas habrá vivido un par de décadas. Cientos de opciones corrían por la mente de Brenn.
-      Mi nombre es Hanon.- se presento la chica. Era un extraño nombre, pero que no era extraño en este mundo.
-      Soy…Brenn.- ambos continuaron mirándose sin decir palabra, Hanon caminaba alrededor, observando con una extraña sonrisa.
-      Me gustaba más el otro nombre, pero no me puedo quejar.
-      ¿Cuál nombre?
-      Sé que te será difícil de creer pero debes de confiar en mi.- Hanon se acerco con una velocidad asombrosa a Brenn. En un instante sus rostros por poco se rozaban, aun así Brenn no se movió. Habia algo extraño en ella, pero no la sentía como un peligro, sino al contrario. Esa familiaridad surgía entre ellos,  cada vez más poderosa.
-      Hace cientos de años hice una promesa, un juramento de sangre que cumpliré cueste lo que cueste. En aquel tiempo yo era muy diferente. Existían vampiros muy poderosos que hacían las peores cosas que jamás volverás a ver.- las palabras de Hanon sonaban extrañas y distantes.
-      ¿Las peores cosas que jamás volveré a ver? Tú no sabes lo que eh vivido.- Brenn dijo con algo de amargura.
-      En ese tiempo las cosas eran muy diferentes.- continuo Hanon haciendo caso omiso al comentario de Brenn.- La sangre de los vampiros era mucho más pura que ahora, lo que hacía que adoptaran increíbles poderes, y el retornar la vida era uno de esos.- esa palabra electrizo el cuerpo de Brenn al instante.
-      Es extraño, pero es real. Le debo la vida a la persona que me convirtió, cumpliré con lo pactado, y tu también debes de hacerlo. Tengo ese poder Brenn, puedo hacer retornar el alma de las personas, aunque no pueda encontrarlas después, así como me paso contigo.
-      ¿Qué es lo que tratas de decir?- Brenn seguía confuso cuando la mirada de Hanon se veía angustiada, parecía que conocía a Brenn hace mucho tiempo e incluso se percibía.
-      Realmente no lo recuerdas.- Hanon se acerco mas a Brenn sujetándolo por los hombros.
-      No entiendo lo que dices...- en su mente surgían ligeras memorias, imágenes de una vida. Brenn huía a la mirada de Hanon, tratando de alejarse.
-      Esos años en el castillo, con nuestra reina, con nuestros enemigos.- Hanon llevaba una mirada desesperada, en tanto Brenn se sentía mareado por escenas de un pasado, un pasado el cual no vivió. ¿O sí? Un amor, una traición, una maldición, largos siglos de dolor. Todo estaba allí, poco a poco volvían.
-      ¿Sabes quién eres?- Brenn quedo frente a la mirada de Hanon que sabía lo que había sucedido.
-      Mi verdadero nombre es Carter Van Praagh y tú…- Bren permaneció ahí, Hanon llevaba ahora una gran sonrisa, hermosa perfecta junto con su valor después de superar los más grandes problemas.
-      Hace siglos hicimos una promesa a nuestra reina, un juramento que cumpliremos al pie de la letra.- la fortaleza resonaba fuertemente en su voz.
-      Me alegro de que lo sepas, ahora tenemos mucho trabajo que hacer. Tenemos que terminar definitivamente con nuestro mayor enemigo.- nuevamente la actitud de Hanon cambio llena de ímpetu.
-      Asesinar a Ayu.
-      Si, tenemos que terminar con ella y con cualquiera que intente hacerle daño a nuestra reina.- el coraje sonaba intermitente de cada palabra jurada.
-      Kim Manson.

Brenn sabía su destino, y con la ayuda de Hanon todo sería posible ahora.
La peor de las tragedias estaba cerca y ni siquiera Ayu imaginaba lo que venía en camino.

martes, 13 de abril de 2010

9.Observation

Tal vez tenía un gran defecto o un hoyo en mi cerebro, necesitaría acaso hacerme estudios para definir que era lo que en mi mente sucedía.

Primeramente iría con un psicólogo el cual me preguntaría cuando empecé a tener esos sueños, entones respondería que un poco antes de que mi vecino, actual novio apareciera en mi vida. Si, un poco antes de que descubriera que era un poderoso vampiro el cual había escapado de las garras de otro vampiro, Kiro que estaba mas demente que yo.

Ese seria un buen comienzo para ingresar a algún centro científico donde me estudiarían. Pero si ellos estuvieran en mi lugar, en la habitación de mi amiga Giovanna a la cual había mordido junto con mi supuesto esposo, el rey Yu a mitad de la edad media en un enorme castillo. Que era un sueño, pues mi vida real era aún más interesante.

No podía seguir teniendo esas pesadillas, si volvía a probar la sangre me volvería completamente loca. Entonces que pasaría si matara a Giovanna y me convirtiera en vampiro como Yu tanto lo decía, entonces me quedaría atrapada en este sueño para siempre, o volvería a la realidad convertida en un vampiro o peor aún jamás despertara y me quedara atrapada eternamente en este sueño. Tal vez nunca moriría y entonces, algún cuando el siglo 21 haya llegado y buscara la que se suponía que era o fue mi casa, viviría una chica simple inconciente del mundo de los vampiros.

Podría hacer mil especulaciones y ninguna podría ser cierta.

Solo tenia que vivir esta pesadilla una vez más, esperando volver a la realidad.


Sentía una gran fuerza correr por mis venas después de haber bebido de la sangre de Giovanna, decidí salir de su habitación en busca de Yu pues estar cerca de ella además de remordimiento, me causaba sed.


Primero lo busque en nuestra habitación pero esta se encontraba vacía así que decidí buscarlo en la gran sala, donde yacía pensativo.


- Reina Kim, es un placer tenerla por este su humilde morada.- Yu alarido levantándose haciendo una reverencia.

- Eres, sabes lo que eres…-decía mientras me acercaba a el cuando el mundo se me vino abajo y me desmaye…


- ¡Desperté!- grite alegremente en mi recamara sin darme cuenta lo cansada que me sentía, aunque nunca había estado mas feliz de despertarme en mi vida.


Rápidamente me di un baño y me aliste para ir al colegio.


- Señores Bill y Marie Manson.- salude contenta besando a mis padres que me miraban como si fuera un extraterrestre en vez de su hija.

- ¿Te sientes bien?- preguntaron ambos sorprendidos.

- Excelente seria la definición correcta que sentí al despertar en esta hermosa casa, en este hermoso pueblo con mi hermosa familia.

- Todavía no acabas el colegio, que quieres ahora.- mi padre decía ahora asustado.

- No puedo estar contenta.- pregunte.

- Claro que puedes, tienes que estarlo Kim. Y nosotros siendo tus padres estamos orgullosos de ti.- mi madre dijo con optimismo dirigiéndole una mirada a mi padre de enojo.

- Por supuesto.- respondí asustada ahora yo de mi propia actitud.


Tome mi desayuno rápidamente y me dirigí al colegio. Aburrido se había convertido desde que Any no iba mas y Lily había desaparecido con Gackt.

Claro que Yu hacia todo mucho más interesante, claro que cuando iba al colegio ya que a veces faltaba para tomar sus clases con Simona aunque…


- Lo siento se me hizo tarde.- Yu dijo corriendo detrás de mi.

- No hay problema.- conteste con una gran sonrisa tomando su rostro y dándole un gran beso.

- Alguien durmió bien esta noche.- Yu dijo después de dar por terminado nuestro beso mientras yo recuperaba el aliento.

- Bueno…- comencé a decir.

- Señores.- el prefecto Throman dijo apareciendo haciendo que nos separáramos.

- Espero verla esta tarde con nosotros en el club de ecología Señorita Manson.

- Será un placer.- respondí aún con mi gran sonrisa, nadie arruinaría mi felicidad el día de hoy. El prefecto sorprendido por mi reacción no dijo nada más y nos dejo solos.


Fuimos a clase y por desgracia mis clases no eran tan alegres como mi humor de ese día. Después de clases me disponía a abandonar el colegio cuando…


- ¿No iras con el profesor?- pregunto Yu deteniendo el paso.

- ¿Es una broma?

- Tú dijiste…

- ¿Planeas deshacerte de mí?

- No, por supuesto que no. Solamente que tu en la mañana dijiste que asistirías, además es tu castigo debes de asistir.

- Ayer había un Yu asesino y ahora quieres que valla a un simple castigo por quedarme dormida en clase.- inquirí sorprendida por la actitud de Yu.

- Sabes que ayer no estaba en mis sentidos, además hoy estoy ocupado.

- ¿Ocupado?- pregunte un poco molesta.

- Bueno tengo que ir con Simona para estudiar unas cosas, es muy estricta con sus clases lo sabes.- respondió Yu tranquilamente. ¿Acaso me sentía abandonada?

- Claro yo…iré a mi castigo.- dije un poco más relajada. Yu se fue y me dirigí a mi castigo, a plantar árboles y limpiar algunas áreas del colegio.


Después me fui directo hacia mi casa y comencé a hacer mis deberes.

Me sentía un poco mal por la forma en que había pensado.

Yu tenía mucho trabajo y no siempre tendría tiempo para mí.

Creo que ser reina, al menos en mi sueño me afectaba un poco.

Mientras hacia mis deberes comencé a recordar la noche anterior. Lo que había sucedido con Yu, la forma en que había atacado a los demás. El poder supuestamente sorprendente que había adquirido Any en su transformación y que apenas estaba saliendo a la luz. Aún mas la extraña actitud de Bren. ¿Por qué me había llamado reina?

No habíamos tenido mucho tiempo para platicar ya que los demás habían decidido que lo mejor era dejar la escuela por si no podía controlarse y atacara a alguien. Había olvidado lo duro que había sido para el abandonar a su padre ya que los dos habían estado muy unidos desde la muerte de su madre.


Para todos eran difíciles algunos cambios que habían pasado en la vida, tanto buenos como malos. La pérdida de seres queridos y la aparición de nuevos.


- ¡Kim!- mi madre llamo a la puerta haciéndome reaccionar ya que casi me estaba quedando dormida.

- ¿Qué sucede mama?

- Ven, baja a cenar.

- No tengo hambre.- respondí levantándome ordenando mis cosas.

- Yu vino y tu padre lo ah invitado a cenar.

- ¡Yu!- grite entusiasmada tirando mis libros al suelo y bajando.


Yu se encontraba en la cocina sirviendo la ensalada mientras mi padre ponía los platos.


- Hola.- salude entrando a la cocina.

- Hola.- respondió con una amplia sonrisa besándome en la mejilla.

- Chicos la cena esta lista.- mi madre dijo entrando también para sacar el pollo del horno.


Terminamos de poner la mesa y comenzamos a cenar, me sentía un poco incomoda. No era el hecho de que Yu estuviera con mis papas, o que Yu fuera un vampiro y quisiera cenarse a mis padres, sino la forma tan fría que mi padre trataba a Yu. Siempre había sido amable y trataba de hacerle plática, ahora se le notaba diferente.

La cena casi terminaba y mi padre nunca dijo absolutamente nada. Mi madre se levanto para quitar los platos cuando…


- Le ayudo.- se ofreció cortésmente Yu.

- Gracias…-alcanzo a decir mi madre.

- No, que te ayude Kim.- mi padre exclamo poniéndome la piel de gallina. ¿Qué quería hablar con Yu? Que Kiro regresara seria una mejor opción a que mi padre y Yu comenzaran a platicar. Bueno…no del todo.

- Por supuesto.- índico inmediatamente Yu mientras yo lo miraba aterrada, la mirada de Yu, siempre tranquila me indico que no me preocupara e instantáneamente me dirigí a la cocina con mi madre.

- Ustedes dos malvados. ¿Planearon esto?- comencé a interrogar a mi madre.

- ¿De que hablas Kim? No veo nada de malo en que Yu y tu padre platiquen.

- Pero yo si.

- Nada malo puede pasar.- mi madre dijo igual de tranquila que Yu. Podría ser cierto, peor aún así decidí tratar, discretamente, de escuchar algo.


Mi padre fue junto con Yu a la sala para platicar...


- Bueno...sabes que esto no es sencillo para mi. Soy padre y Kim es mi única hija, lo único que deseo es su bienestar.- mi padre se veía incluso mas nervioso que Yu. Ahora que trataba de decir ¿Qué Yu no era bueno para mi?

- Lo entiendo señor.- Yu seguía tranquilo.

- Se que Kim te ama, se que tu amas a Kim y que cuidas bien de ella. Pero ustedes están punto de ingresar a la universidad, así que trato decirte es...se que eres un buen joven Yu.

- Gracias señor, se que usted puede tener miedo de que hiera a su hija, pero eso no lo dude. Tal vez no hemos hablado pero quiero que sepa, que confié en mi, su hija es lo mas especial para mi y nunca, nunca en mi vida le haría daño, siempre estaré para ella pase lo que pase. Se que la palabra de un adolescente tal vez no signifique mucho para usted, pero puede sabe que pienso como un adulto, al igual que Kim, soy responsable y se lo que quiero.

- A eso es a lo queme refiero muchacho.- mi padre dijo asombrado por la respuesta de Yu ya confiado.

- Kim tiene muchos talentos, ambos son inteligentes y responsables. Tal vez tenga problemas de comunicación con mi hija pero se la forma en que la eduque fue la mejor. Al igual que tus padres, que por cierto. ¿Hace tiempo que no los veo?

- Si, ellos siguen de vacaciones pero pronto regresaran a...Berlín.

- ¿Berlín?

- Si, consiguieron un empleo haya y se mudaran próximamente.,

- ¿Entonces tu?

- Permaneceré aquí hasta terminar y después ingresare a la universidad.

- Claro, es tiempo de que los hijos se vayan. ¿qué planeas estudiar?

- Administración.

- Interesante, se que Kim quiere estudiar artes, supongo que también deseara ir a Berlín a estudiar.

- Supongo...

- Entonces irán juntos a vivir allá.- mi padre seguía pensativo mientras que Yu continuaba serio.

- No debe preocuparse por Kim, es una gran chica y cuidare de ella siempre.- Yu le hablaba a mi padre como si fuera una despedida, como si el y yo fuéramos a irnos juntos mañana mismo. Talvez no, hasta que termináramos la escuela.

- Es algo completamente..formal.- respondió Yu. Mi mundo entero se paralizo, formal. Una palabra que pocas veces había mencionado en mi vida. El semblante de mi padre era tranquilo al igual que el de Yu...

- Es un amor.- mi madre dijo abrazándome detrás de mí.


Mi padre y Yu continuaron en la sala por un par de minutos más, era casi medianoche. Suponía que Yu tendría que ir al bar a trabajar.


- Bueno espero que todo continúe bien.-mi padre decía completamente relajado despidiéndose de Yu. Mi madre y yo entramos en la sala y todo parecía estar perfectamente entre ambos.

- Señora, un gusto haber cenado con ustedes.- amablemente Yu dijo comenzando a despedirse.

- De nada Yu, espero que después decidas visitarnos nuevamente.

- Por supuesto.- respondió con su mirada delicada de siempre. Me encantaba verlo de esa forma, ya que odiaba cuando se comportaba de esa forma salvaje, que en ocasiones era buena, claro dependiendo de la situación.

- Te acompaño.- dije tomándolo del brazo sacándolo caminando en dirección a su casa.

- Me alegra que no estés enfadada.- Yu decía mientras caminábamos.

- Lo siento es que no pude dormir bien.

- Tal vez deberías de tomar algún medicamento, últimamente te ves algo agotada.- eso que quería decir, que tan mal me veía…

- Tal vez no deberías ir todas las noches al bar.

- No, sino voy contigo. ¿Cuánto tiempo pasaríamos juntos?

- Nos vemos en el colegio, además podría darme prisa y salir antes para volver contigo.

- No Yu, no puedes dejar tus deberes. Es tu obligación mandar y todo eso, yo…

- Tu padre y yo hablamos sobre…

- ¿nosotros?

- Sí, pero también sobre nuestro futuro le comente sobre mis deseos de estudiar Administración en Berlín. El sabe que tú quieres estudiar arte, no creo que tenga ninguna objeción en que tú y yo nos vallamos juntos. Estando haya tendremos más oportunidades, la formación esta allí y serian las cosas más fáciles, viviríamos juntos, tendríamos una gran casa…

- Claro.- respondí pensativa, por supuesto que me gustaba la idea, sabía que era lo que quería pero ¿Cuánto tiempo duraría nuestra felicidad? Hasta que yo muriera o hasta que…

- Siempre vamos a estar juntos, encontraremos una solución, además yo no soy un vampiro por completo aun…-Yu dijo conociendo mis pensamientos a la perfección.

- Mientras nos amemos, todo estará bien.- no podía decir nada ante la mirada cálida de Yu, siempre tan soñadora y conmovedora, me hacían obedecerlo en todo. Me alegraba saber que no tenía ningún poder tan fuerte como el que tenía Kiro o Ayu.


Esa noche Yu descanso en su casa y por desgracia yo tuve que volver a la mía.

Mientras caminaba de vuelta…


- ¿Yu?- me voltee al sentirme observada. Hace tiempo que había dejado de sentirme de esa forma…

- Any, deja de esconderte.- llame con voz fuerte pero no salió nadie. Había odiado esa sensación cuando Any me vigilaba por las noches, cuando ese extraño viento…no había ningún viento.


Ahora recordaba que la misma Any de mi sueño tenía el poder de controlar el viento, al igual que Any lo había descubierto hace poco, cosa que dejo boquiabierta a todos en el bar y me había ido sin que nadie me dijera que sucedía, ni Yu lo había mencionado desde entonces.


Mis padres habían terminado de ordenar las cosas y se habían ido a dormir, yo pensaba hacer lo mismo.


Entre a mi recamara cuando un extraño aroma inundo mi habitación…


- Any deja eso ahí.- demande molesta por estar fumando sus porquerías en mi ventana.

- No exageres no huele a nada.

- Claro.- dije molesta quitándole su cigarrillo logrando hacer gruñir a Any, pero se quedo en la ventana, sin decir palabra.

- ¿Qué sucede?

- Lo mismo me pregunto.

- Any.- dije acercándome a ella, tomando su mano.

- Kim, eres mi mejor amiga. No hay nadie en que mas confié que en ti y Shin…-dijo quedándose callada cuando menciono a Shin.

- ¿Sucede algo malo con él?

- Kim, de verdad no entiendo que pasa con Shin, recuerdas el dia en que fue nuestro aniversario.

- Por supuesto.

- Pues creo que fue el último.- respondió triste.

- ¿Cómo que el último Any?

- Pues sí, el ultimo. Ese día, después de que Bren te trajera todos entraron a la oficina de Yu y se quedaron encerrados por horas. Regrese a mi habitación después de que todos se fueran y me quede esperando a Shin, nunca llego, al día siguiente me dijo que estuvo muy ocupado y siempre que trato de hablar con él me ignoraba por completo. Igual Ayu, igual Yu, todos me ignoran y me miran de una forma extraña, ni hablar de Bren pareciera que me odia.

- Bueno Bren ah estado comportándose de una forma extraña desde su transformación, extraña mucho a su padre.

- Pero ahora ni habla, solo se dedica a observar y escuchar, es muy extraño. Pero por ahora eso no es lo más importante. Shin es lo más importante ahora, y parece que me aborrece.

- Trataste verdaderamente de hablar con él.

- Sí, pero es imposible se la pasa encerrado con Ayu, Simone y Yu en la oficina.

- Any…que sucedió esa noche. ¿Por qué sorprendió a todos que tuvieras el poder del…viento?

- No lo entiendo ciertamente, nunca había experimentado algo así.

- Recuerdas cuando me vigilabas, siempre sentía esa sensación de que alguien me observaba y de pronto un viento me azotaba y aparecías.

- Bueno, sí. Pero pensé que era algo normal sabes, no pensé que fuera un poder o algo parecido. Pero esa noche me puse furiosa y sin pensarlo, solo mirando a Yu ¡Lo saque volando! Fue asombroso.- respondió volviendo a sentir esa sensación haciendo que su cabello cambiara un poco de color.

- Y escalofriante, al menos para los demás, todos corrieron espantados.

- Bueno no fue exactamente por mí, sino por la actitud de Yu.

- Aun así, todos se quedaron sorprendidos. ¿Acaso no te dieron ninguna explicación sobre eso?

- Comenzaron a decir que era imposible que tuviera ese poder, me preguntaban que porque no se los había dicho, como decir algo que ni yo misma sabía.- Any se veía algo alterada recordando lo sucedido, pero trate de calmarla.

- ¿Qué paso después?

- Yu ordeno que me sacaran y solo eso. No hubo explicaciones ni nada. A partir de allí Shin comenzó a…ignorarme.

- Tal vez eso tiene que ver con que Shin…

- ¡Pero porque!- grito Any cambiando su cabello a rubio.

- Calma Any.- dije haciendo que se controlara, mis padres podrían escuchar algo.

- Yo no tengo la culpa, yo no cometí ningún crimen o algo parecido para que ahora me traten así. ¿Acaso Yu no te comento algo?

- No, ni siquiera lo menciono.


Nos quedamos en silencio por un par de minutos, observando a la noche.

O seria más bien que alguien nos observaba…


- Any.- dije repentinamente haciendo que Any me mirara.

- ¿Por qué venias por las noches?, ¿Por qué me vigilabas?

- Bueno, tenía que ver como estabas, era la única forma. Además servía para darte mensajes.

- Pero solo venias por las noches, cierto.

- Claro. Era el único momento. ¿Por qué me preguntas?

- No sé, últimamente eh tenido esa sensación. De que alguien me vigila. Sabes hace unos momentos, cuando venia asía acá, volví a sentir eso. Hace tiempo que tengo esa sensación.

- ¿Crees que sea Kiro?

- No. Supongo que ya se hubiera presentado o algo parecido…tal vez soy yo, no eh dormido muy bien.

- Ni que lo digas, pareces más muerta que yo.


Any y yo continuamos así por unos momentos, tratando de tranquilizarla, había prometido que buscaría a Shin para hablar con él. También tenía que platicar con Bren, su extraño comportamiento al parecer, no solo a mí se me hacia incomprensible.


Hablar con Any me había tranquilizado un poco, aunque también me había confundido más. No sabía si contarle sobre mis sueños, era algo muy extraño y tenía ya suficientes problemas para darle otro. Me sentía mal por no haber confiado en ella, pero en ese momento no podía decírselo a nadie. Definitivamente me tendrían en observación por siempre en un manicomio.

lunes, 12 de abril de 2010

Hola(: Estoy en mi casa, esta lloviendo, Monterrey se esta inundando y no fui a la facultad porque solamente llegue a la segunda cuadra y me moje hasta la cadera! Horrible. En fin la lluvia me lleva a escribir, que bueno porque esta mañana, hace 2 hoas :/ amaneci inspirada. Esperen en un rato mas sobre mi :D

lunes, 29 de marzo de 2010

hi my dead people!

Perdon por no subir capitulos pero esque...no eh tenido mucho tiempo pero estoy de vacaciones y me pondre al corriente con la historia.
Solo que...empeze a escribir esta:) No puedo decir mucho solo espero que disfruten este capitulo porque muy pronto podran leer el libro completo. Ya veran lo que les digo(: Esperen sorpresas el proximo domingo.

Atte.Carola Wentz
Capitulo 1. Comienzo tenebroso

Mis padres son unos de los abogados más exitosos en Los Ángeles. Nunca pasan tiempo en casa con mis hermanos y conmigo, mi hermana mayor tiene 25 años y estudia leyes o al menos eso es lo que dice, si alguien conoce la vida nocturna en Los Ángeles, esa es Grace. Después estoy yo, una chica de 17 años que estudia en un colegio con un montón de niños mimados y mi hermano Ryan un chico de 13 años creyendo que es John Lennon y que algún día será igual a él. Nací en Londres y vinimos a vivir aquí cuando le ofrecieron un empleo a mis padres cuando tenía 8 años, fue un gran cambio pero no pude quejarme, ya que vivir en los Estados Unidos fue lo mejor que pudo haberme pasado, me gustaba mi vida en Londres ya que tenia absolutamente todo lo material que cualquier niño deseara pero no contaba con ningún amigo o peor aún, con mis padres. Mi hermana tiene su propio departamento por lo cual casi no la vemos dejándome sola con mi hermano aunque este se la pase encerrado en su recamara. Soy una de las chicas que cuenta con el mayor numero de ceros en su cuenta bancaria y también…la más rara.
Vanessa Williams( Nessa) y Suzanne Bellamy (Suzy), mis mejores amigas, las tres raras del mejor colegio en todo Los ángeles. También esta la que alguna vez lo fue Melicia Wentz.

Esa mañana de lunes todos me miraban y esperaba que todos se me echaran encima a la hora del almuerzo. No es que nadie nos hablara, mientras que contáramos con una gran cuenta bancaria todo era perfecto para todos. Trate de cubrir un poco mi brazo pero la marca de dedos aun continuaba en mi brazo.
- Las veo en la cafetería.- les comunique a mis amigas que solo asintieron.
- ¿A dónde vas?- pregunto Nessa.
- Solo voy al baño.- dije dando la vuelta y comencé a caminar.
Camine por los pasillos hasta llegar al baño que se encontraba casi vacío, como cada mañana me delinee perfectamente mis ojos y respire profundamente, antes de salir. Después de observar por unos segundos a una chica pálida con largo cabello negro en el espejo, camine hacia mi destino.
Al entrar en la cafetería como esperaba todos se arremolinaban cerca de nuestra mesa esperando a la chica que había sido atacada la noche anterior cerca de un bar.
- ¡Kat! Tienes que contarnos todo lo que sucedió.- inquirió curioso Ben.
- Basta ya les dije que está un poco…-Suzy dijo tratando de ayudarme.
- Estoy bien, no fue nada.- me limite a contestar sentándome junto a Nessa.
- No fue nada.- dije fríamente nuevamente.
- Dijeron que trataban de secuestrarte.- insistió Ben.
- Yo escuche que fue solo un intento de robo.- dijo Jason.
- Si, fue eso.- me limite a contestar antes de que siguieran inventando chismes.
- ¿Y? lo viste.
- No, huyo antes de que la policía llegara.
- Tuviste suerte pudo haberte matado.- dijo otro de los chicos.
- Solo trato de sacarme dinero supongo, fue muy rápido. Creo que se trataba de un drogadicto simplemente.- no me molestaba contestar pero pensar que pudo haber pasado algo peor me ponía más nerviosa de lo que estaba
- Que lastima pensé que se trataba de un gran plan por secuestrar a una de las chicas más ricas del colegio.- decepcionado dijo Jason antes de irse.
- Nunca sucede algo interesante en este lugar.- se quejo otro.
- Ya escucharon, ahora fuera todos de aquí.- grito Nessa empujando a medio mundo.
Después de que todos se fueran solo observe a mis amigas comer en silencio, no me habían preguntado exactamente lo que había sucedido pero sabía que se morían por saberlo, ni yo misma quería recordarlo.
- Hola Kat.- Melicia apareció repentinamente como de costumbre.
- Hola Mel.- salude alegre de verle.
- Espero que estés bien, escuche lo que sucedió.
- Gracias, solo fue un intento de robo. La policía llego rápidamente.
- Me alegro, si necesitas algo no dudes en llamarme, sabes donde encontrarme.
- Gracias.- respondí.
- No piensas buscarla ¿Cierto?.- pregunto Suzy.
- ¿Cierto?- inquirió Nessa.
- No.- respondí automáticamente.
Melicia fue una de las pocas personas con las que podía desahogarme sin problemas pero después de lo sucedido todo cambio. Ella estaba enamorada de Kristian, pero él me prefirió a mí. Insistí una y otra vez para que Kristian me dejara en paz pero nunca lo hacía. Milicia nunca creyó que yo no sentía nada por él, pero aun así ella se enfado conmigo sin tener yo la culpa. Estuvimos distanciadas por un año, entonces Cristian murió en un accidente de auto. Trate de acercarme a Melicia pero cambio demasiado, se aisló por completo de todos. Desde entonces solo nos limitamos a saludarnos ocasionalmente, es un gran avance.
- Te vemos mañana Kat.- dijeron mis amigas cuando Nessa me dejo en casa después de la escuela, querían salir pero dije que me sentía un poco cansada debido a que no había podido dormir. En realidad no era mentira ya que cada vez que cerraba los ojos lo veía a él. Nunca sabría su nombre, al menos que la policía lo atrapara pero cuando ellos me preguntaron su descripción respondí lo mismo.
- No lo vi bien, fue muy rápido.- respondí rápidamente aun temblando del miedo cuando el par de policías que me encontraron me interrogaron en la estación de policía.

- ¿Está segura?- pregunto uno de los policías.
- Completamente, estaba muy oscuro.
- Porque salió sola.- dijo su compañero
- Quería caminar un poco.- conteste con la verdad.
- Era un lugar muy peligroso.
- Lo sé, pero no me sentía del todo bien.
Eso también era cierto, esa noche me había sentido como asfixiada en el bar por eso decidí caminar sola a casa sin mis amigas. Comencé a recorrer sin rumbo alguno por los callejones del lugar. No los conocía muy bien pero aun así lo hice sin saber lo que me esperaba. La luna era lo único que alumbraba el lugar y el viento era el unció sonido que se podía escuchar. El camino se cerraba frente a mí y me gire para regresar pero todo cambio cuando una sombra me impidió el paso. Un vagabundo tal vez, trate de darle la vuelta pero este comenzó a seguirme, camine mas y mas rápido hasta que este me alcanzo y me sujeto del brazo.
- ¡Suélteme! Que es lo que quiere.- luche contra el gran sujeto que media cerca de los 1.80 y vestía completamente de negro cubriendo su rostro con una gorra.
- ¡Ayúdenme!¡Suélteme!.- grite nuevamente tratando de soltarme pero este no se movía siquiera
- No tengo dinero, no tengo nada, déjeme en paz. Que es lo que quiere.- el miedo recorría mi cuerpo mientras que el hombre seguía inmóvil sujetándome fuertemente, mi brazo dolía, dolía mucho mientras su puño frio se cerraba sobre mi muñeca. Este se acerco hasta mi rostro cuando un frio corrió mi cuerpo, recorrió mi rostro casi sintiendo el rose de sus labios y susurro…
- A ti.- dijo este y grite nuevamente tratando de soltarme, logre quitarle la gorra que llevaba puesta. El hombre me soltó de inmediato tratando de ocular su rostro pero era demasiado tarde, lo había visto. Unos grandes y hermosos ojos verdes me miraban, una piel pálida brillaba bajo la luna, y un cabello largo, sedoso y negro quedaron frente a mí, mirándome fijamente, incluso con el mismo terror que yo también sentía en esos instantes.
Patrullas llegaron rápidamente iluminándolo por completo. Si no hubiera tenido tanto miedo pude haber pensado que era el chico más guapo que jamás hubiera visto, con apariencia gótica y muy cerca de mi edad comenzó a correr, aunque tropezó con los botes de basura continuo corriendo, era muy fuerte y alto, llevaba una camisa negra ajustada con la cual podía ver sus músculos tensándose y tenía varios tatuajes. Continúo corriendo hasta desaparecer en la oscuridad. Esa noche, la peor de toda mi vida lo había visto por primera vez, frente a mí.
Si, no era la primera vez que lo había visto anteriormente en mis sueños lo vi. E escuchado que en ocasiones sueñas con alguien y al día siguiente o al menos uno no muy lejano lo conocerás.
Exactamente ese no es mi caso, cuando cumplí 16 años hace casi más de un año esto comenzó.
Era justo la noche de mi cumpleaños. Había decidido hacer una pijamada con Mel, Nessa y Suzy, cuando mi pesadilla comenzó.
El olor de los árboles y la naturaleza estaban por doquier. No me sentía muy bien cuando salí de esa una pequeña casa, comparada a la mansión en donde vivía, era diminuta.
Comencé a caminar sin saber a dónde cuando…

- ¡Ah!- grite espantada cuando un perro se me arrojo encima.
- Lo siento.- se lamento el chico, el chico que me había atacado en el callejón del bar. Era realmente guapo, nunca había visto nadie parecido a él. Continúe caminando hasta llegar a un gran campo donde solo había un gran árbol, era muy hermoso y me dirigí asía allí. Y estaba el nuevamente, extendiendo su mano hacia mí.
- Hola.- me dijo este con una singular sonrisa y una mirada llena de ternura.
- Hola.- conteste nerviosa sentándome a su lado y me abrazo.
- Sabes que te amo.- comenzó a decir este, no sabía que contestar, salir corriendo era mi única opción pero no podía, me encontraba atrapada entre sus grandes brazos.
- Siempre estaremos juntos…- se acerco lentamente, sus labios cerca de los míos cuando…
Una chica rubia y otra con cabello castaño llegaron hasta a mí gritando.
- El siempre no existe.- dijo la rubia.
- Pero si el adiós.- dijo la chica con cabello castaño, ambas se arrojaron sobre nosotros y empezaron a golpear al chico. La mirada de ambas estaba llena de odio y sus ojos rojos. No podía gritar ni defenderlo, no podía hacer nada.
- ¡Ah! – grite asustada y eufórica despertando a mis amigas.
- ¡Kat! – grito Suzy.
- ¡Katherine estas bien!- dijeron Mel y Nessa abrazándome
- ¿Qué sucede?- pregunto Mel.
- Tuve, tuve una pesadilla.- respondí titubeante.
- Calma Kat, solo fue una pesadilla.- me tranquilizo Suzy.
- Si, esta bien.- respondí aun temblando.
A partir de esa noche de 9 de septiembre mi vida empezó a tener un cambio radical. Perdí a Mel, una de mis mejores amigas y comencé a tener la misma pesadilla cada mes desde mi cumpleaños. Era la misma con ese chico, el chico que me había atacado en el callejón.

sábado, 20 de marzo de 2010

Vlog 1: Airport Action

GOSH! FUCKING LOVE! i love u bby!

domingo, 14 de marzo de 2010

Hola, esta semana les dejare una pequeña historia que estoy empezando a escribir.
Es algo muy avanzado de La marca del vampiro. Espero que les guste y continúen leyendo mi historia(:
Bueno quería mandarle saludos a todos los chilenos que leen y gracias porque están bien.
Desearles también felicidades a los lectores que cumplen años.
Una persona muy especial para mi, mi mama y a Fernanda.
Saludos.
Carola Wentz

8. Teachings

- Veo que a pesar de no ir al colegio que deberías asistir, tus clases particulares están funcionando.- Simone. Una mujer mayor mejor conocida por impartir clases en un prestigioso colegio donde vampiros asistían. El colegio real solo era un nombre ya que no solo las familias con sangre pura asistían sino que también se utilizaba como hogar para algunos vampiros huérfanos.
- ¡Quiero saber la historia completa!- demando Yu a aquella mujer que a pesar de ser mayor físicamente era hermosa.

Simone había abandonado su cargo como directora del colegio para darle clases privadas a Yu. El colegio se encontraba en una zona cerca de la costa de Alemania. Como se han de imaginar Yu no quiso asistir ahí ya que no quería abandonarme. Así que después de clases en el colegio normal, tomaba clases con ella sobre la historia de los vampiros. Tenía que aprender tácticas sobre la guerra en las cuales sus padres habían perdido la vida, las reglas del mundo vampiro, entre otras cosas.

- Creo que a pesar de ser la parte esencial de nuestra historia no te lo explique debidamente.
- ¿De qué es lo que estás hablando?
- Una parte primordial de nosotros es la reencarnación. ¿Sabes qué significa?
- Creo que…cuando un vampiro muere, su alma reencarna en el cuerpo de un humano.
- O en el de un vampiro. No es muy común ya que este crece pensando que es humano. Solo basta una mordida y la muerte para que se convierta en un vampiro sangre pura. Entonces los recuerdos y poderes poco a poco aparecen.
- ¿Y esto que tiene que ver?
- Que Any puede ser uno de ellos.
- ¿Y eso tiene algún nombre?
- No exactamente, solo se le conoce como renacer.
- Entonces, el alma de esa vampiresa pudo reencarnar en Any.
- No podemos estar seguros.
- Como estarlo entonces.-demando Yu.
- Es imposible saberlo.
- ¿Por qué lo es?
- No se sabe exactamente qué es lo que le sucedió a ese vampiro. La única forma es que Any heredara las memorias del dueño de su antigua alma pero eso es muy difícil ya que si el alma reencarna en el cuerpo de un humano es casi imposible que recuerde aun así se convierta en vampiro. Además se sabe que ese vampiro no era pura sangre…-continuo Simone diciendo con una mirada algo peculiar.
- Pero aun sigo sin entender porque todos se preocupan tanto por eso.
- ¿Acaso no lo imagina señor Yu? Si eso fuera cierto, si los vampiros de esa era estuvieran renaciendo estamos en un grave peligro.
- Lo que esta queriendo decir es que…
- En ese reinado se inicio la guerra, si usted cree que Kiro es peligroso, imagínese como lo fue su padre quien fue el iniciador de la guerra. No por nada el señor Joe tenia esas creencias, fueron sus padres al igual que a Kiro que se lo inculcaron desde pequeños.
- El odio hacia la humanidad, creyéndose dioses y destruyéndolo todo.
- Así es, si todo es como lo estoy pensando todos estamos en un grave peligro. Incluido usted.
- Ahora si no entiendo nada, y yo ahora que tengo que ver.
- Generalmente cuando empiezan a renacer, en una edad específica como la señorita Any con 16 y usted con 18 también podríamos estar hablando que usted a reencarnado.
- Pero yo…yo no pude haber renacido. Mis únicas memorias fueron las que me heredo mi verdadero padre, Rudd.
- Eso es porque usted no se ha convertido en un vampiro completamente.
- Entonces, si es que yo renací. ¿Quién fui antes?
- Creo que tengo mis sospechas, pero no estoy completamente segura. Al igual y que también todo puede ser una confusión y nadie haya renacido. Pero aun así tenemos que investigar…


Entre a mi casa por la puerta principal, como de costumbre mis padres se habían ido a dormir ya que estaban acostumbrados a que llegara a altas horas de la noche. Me preguntaba porque no me decían nada al llegar tan tarde, llegue a pensar que Yu los había podido hipnotizar pero siempre lo había negado todo.
La actitud y comportamiento de Bren había cambiado drásticamente desde su transformación. Su mirada era misteriosa…

Tome una ducha y decidí ir a descansar un poco aunque me aterraba volver a ese mundo donde las cosas eran…
Había comenzado a soñar…

Una mano fría acariciaba mi mejilla con tranquilidad mientras que poco a poco mis ojos se abrían hacia mi nueva pesadilla. Señales de agotamiento y preocupación se dibujaban en…el rey Yu.

- Kim…-dijo este en un pequeño aliento lleno de angustia.
- Yu.- dije mirándolo con algo de desprecio, no quería volver a tener ese sueño nuevamente y ahora estaba allí de nuevo.
- ¿Te sientes bien? Porque te desmayaste tan así de repente…
- No lo sé…no me siento bien.
- Necesitas comer.- respondió este levantándose de mi lado con una sonrisa.
- Ceo que tu también lo necesitas.
- No podía separarme de tu lado, solo estuviste inconsciente un par de días pero no me permitía que despertaras y no estuviera yo a tu lado.
- Estoy bien.- respondí poniéndome de pie.
- No, necesitas comer.- dijo Yu y salió rápidamente de la habitación.

Nos encontrábamos en nuestra habitación, al menos la recamara de los reyes. Mi ropa antigua seguía intacta y una sed insaciable crecía dentro de mí. Instantes después Yu apareció en compañía de Giovanna.

- ¡Giovanna!- grite contenta de verla pero al instante recordé nuestra pequeña pelea. Giovanna se acerco a mí con los ojos algo vidriosos y se sentó sobre mi cama mostrándome su cuello.
- ¿Qué? Pero que haces, levántate.- le llame tirando de su brazo pero esta seguía en la misma posición de antes.
- Esta completamente bajo mis órdenes.- indico Yu.
- ¡Que! Porque haces eso, déjala en paz.
- No, ella es tu alimentadora personal. Que ahora este con Carter no es razón suficiente para que siga aquí.
- Yo no voy a morderla.- dije tratando de ignorarla pero mi sed continuaba creciendo y el latido del corazón de Giovanna me indicaba que estaba viva, repleta de sangre fresca para mi, solo para mí.
No resistí mas, no sé si mi rostro revelaba repugnancia por lo que estaba haciendo o placer por el delicioso sabor de su sangre deslizándose por mi garganta. Una sonrisa se dibujo en el rostro de Yu, no solo era diabólica sino de sed pues él tampoco se había alimentado al parecer en días. Se acerco asía nosotras y empezó a beber de Giovanna también. Éramos un par de animales salvajes alimentándonos de la vida de un pequeño ser sin fuerza suficiente siquiera para gritar. El cuerpo de Giovanna se desvanecía entre nuestras manos mientras continuábamos succionando su vida…

- ¡Déjala!- grite furiosa empujando con todas mis fuerzas a Yu ahora que tenia la fuerza suficiente.
- ¡Que te sucede Kim!- grito Yu limpiándose la sangre de su rostro. Giovanna cayó sobre el suelo pero aun continuaba con vida. Yu tomo su pequeño cuerpo y lo arrojo fuera de la habitación.
- ¡No!- espantada volví a gritar pero Yu se arrojo sobre mí envolviéndome en sus brazos presionando mi cuerpo bajo el suyo.
- Acaso no puedes entender quien eres. Eres la reina Kim, eres la decide a quien dejar vivir o no, quien decide las reglas en este mundo de mortales.- quería golpearlo y matarlo pero al verlo a los ojos recordaba al verdadero Yu, al que aun podía estar viviendo dentro de el, al que amaba.
Yu noto mi forma de mirarlo, llena de ira lo que lo impulso a besarme. Con ansias, como si fuera el último beso, o el primero. Continuamos besándonos, pero ahora más relajados. Separo un poco su rostro pero aun seguía sobre mí, con la pasión corriendo por nuestros cuerpos pero no fuimos más allá, no lo entendí, Yu me deseaba tanto como yo pero no sucedió nada.

- Tú no estás enamorada de mí, estas enamorada de mi memoria. De lo que alguna vez fui, no del monstruo que ahora soy. Aunque lucho por liberarme de eso, es imposible, consume mi alma…lentamente.- su mirada estaba perdida, ya no me miraba, observaba mi alma.
- No puedo obligarte a amarme.- contesto poniéndose de pie mientras yo me levante apoyándome en mis brazos, la fuerza de la sangre de Giovanna corría por mis venas.
- Eso lo sé a la perfección, no tienes que decirlo.
- No puedo culparte de que sientas algo por Carter, pero así como yo cambie el también puede. Nuestras almas no existen más Kim, tú aun puedes salvarte.
- Cuando hablas así…
- Tal vez aun queda algo de lo que fui y eso es el gran amor que siento por ti.- respondió Yu poniéndose de pie y saliendo de la habitación.

Espere unos segundos más tratando de despertar pero no podía, al parecer tenía mucho tiempo para disfrutar de mi pesadilla.
Cambie mi ropa por una muy parecida, aunque ahora me estaba a acostumbrando a vestir de esa forma.

Decidí salir de mi habitación un poco, Giovanna no estaba afuera de mi habitación por lo cual pensé que alguien tuvo que haberla llevado a su habitación. El estado en el que la habíamos dejado era lamentable y tenía que ir a pedirle disculpas.

- Veo que la reina ha despertado.- Any dijo apareciendo repentinamente. Que podía contestar. Aun sigo durmiendo. Le dirigí una mirada llena de rabia y continúe caminando. Any no me siguió pues había visto mis ojos, estaban rojos después de haber bebido sangre. El sabor era dulce, me preguntaba como seria si estuviera despierta.

Llegue hasta la habitación de Giovanna, la puerta se encontraba entreabierta y entre. Se encontraba tendida en la cama inconsciente, podía escuchar el débil latido de su corazón.

- ¿Cómo se encuentra?- le pregunte a Carter que estaba sentado a su lado.
- Bien, solo necesita descansar un poco. Realmente no perdió mucha sangre pero con el golpe que recibió…
- ¡Esta…!- grite alarmada pensando que podría estar muerta.
- No, cálmate. Esta viva, solo que eso la debilito mas. Aunque no lo creas Giovanna es muy fuerte.
- Yo no quería hacerle daño…-me lamente acercándome hacia su cama.
- Tenías que, necesitabas sangre.
- ¿Qué? Tú también estás de acuerdo con que…
- Es lo que hacemos para sobrevivir.
- Claro que no, yo aun puedo vivir sin sangre.
- Podrías, pero solo por un par de días. Después…
- No lo volveré a hacer, lo juro por…quien sea, pero no lo volveré a hacer nunca más.

Carter me miro una vez más y salió de la habitación. Por un momento pude observar ese brillo que tenía cuando me decía que me amaba. Eso no importaba realmente ya que todo se trataba de un sueño. Una muy extraña pesadilla.

Me quede unos instantes más en la habitación de Giovanna, sin imaginarme que era lo que sucedía a mis espaldas en mi propio sueño.



- Me mando llamar, señor.- Carter dijo al entrar al salón donde ya lo esperaba Yu.
- Pensé que si te habías arriesgado tanto por estar con Kim, no la abandonarías nunca. Pero ahora veo que me equivoque, incluso tu el gran y bondadoso Carter es capaz de traicionar.
- Yo no traicione a nadie señor, tal vez solo estaba confundido la creer que amaba a…- Carter callo antes de decir que me amaba.
- Amar. Esa palabra ya no se encuentra más en mi mente. Solo existe la obsesión y la pasión reprimida que siento por Kim. ¡Ella es mía y de nadie más!- grito Yu con los puños cerrados tratando de controlar su furia pues en esos momentos no podía atacar a Carter, no por el momento.
- Si me mando a llamar para decirme eso.
- No, tengo entendido que ahora mantienes una estrecha relación con Giovanna. Me parece una idea estupenda, hacen una linda pareja. Solo un par de…- ninguno de los dos podía esconder su odio por el otro. Aunque Yu no podía llamar débil a Carter ya que tenía un grandioso poder. Un poder del cual necesitaba en esos momentos.
- Soy el rey, cuando doy una orden lo único que espero es que cumplan.
- Usted manda rey Yu.- respondió Carter con respeto.
- Necesito de tus poderes. El tiempo está pasando. Kim aun no se ah convertido, y lo único que logra es hacerme perder la paciencia y volverme más loco por ella a cada segundo. Siendo el monstruo que soy aun tengo miedo de dañarla al estar con ella. Y si no estoy con ella, no tendré a mi heredero.- Carter miraba directamente a Yu aunque este se moría de asco al escuchar tal aberración.
- Por eso necesito que le hagas ver que tiene que beber sangre, no puede ser muy rápido porque sospecharía y entonces si la perdería para siempre pero tampoco demasiado lento. Tienes que ser eficaz con esto para que así asesine a…Giovanna. Sabes que le haríamos un favor, tanto a ella como a ti. A si podrían estar juntos.
- Me está dando a elegir.
- Por supuesto que no.- se burlo Yu.
- Es una orden. Quiero que empieces a convencerla de la necesidad de sangre inmediatamente. Como te dije se rápido con esto pero que no sea tan notorio. Solo que Kim lo sepa y lo sienta es suficiente.
- Como usted mande.- respondió y salió del lugar.

Carter contaba con el grandioso poder de poder crear escenarios, crear lugares inexistentes en la mente de cualquiera.
Pero no solo era eso, contaba con el asombroso poder de saber el futuro. Carter acataría las órdenes de Yu, que a pesar de contar con malas intenciones, tenía que obedecerlas. No solo porque Yu fuera el rey sino porque Carter tenía que seguirlas para continuar con el camino que todos tenían destinados.

lunes, 8 de marzo de 2010

7.Surprise

Afortunadamente Any dejo que me diera una ducha y me cambiara con uno de los nuevos y hermosos vestidos que Yu me había regalado, aunque solo pudiera llevarlos al bar ya que en la escuela sería algo sospechoso usar vestidos de seda fina.
Había asistido junto con Any a muchas de las elegantes fiestas que ofrecían en varias de las majestuosas mansiones cerca de Hamburgo. Reuniones a las cuales asistían algunos de los demás y pocos vampiros con sangre pura que existían. En general eran personas realmente amables aunque nunca podían faltas los hipócritas que solo estaban cerca de Yu por ser el líder. Sin olvidar a las chicas que lo perseguían, aunque Yu siempre me presentaba como su novia formal no podía evitar sentirme poca cosa al estar rodeada de los vampiros más poderosos del mundo.

- Hola chicas- saludo Rick al vernos entrar en el bar de Sulingen donde se celebraría el aniversario de Shin y Any. Any aun no era muy conocida en el mundo de los vampiros a pesar de su historia sobre su transformación pero Shin si lo era, además de que ahora ocupaba un puesto muy importante en lo que era llamado Formación. Un lugar situado en Berlín donde los vampiros más poderosos pertenecían, claro bajo las ordenes de Yu. Todo aquel que perteneciera a la formación significaba que tenia poder y sobre todo, dinero. Los puestos más importantes eran ocupados por Shin, Ayu, Rick y un par de vampiros mas con los cuales no me había relacionado bien. Había solo dos formaciones en todo el mundo, la de Berlín en Alemania y la de Chicago en los Estados Unidos de América. Yu se había ido a reunir con ellos una sola vez ya que no podían visitar Europa de forma muy seguida ya que tenían mucho trabajo ya que los vampiros americanos eran un poco rebeldes.
- Se ven hermosas chicas, como siempre.- Rick era un chico guapo y con un cuerpo atlético, ojos azules y cabello rubio. Se encargaba de la parte administrativa.
- Digo lo mismo.- respondió Any.
- Muchas felicidades Any, mira que nadie falto, organizas las fiestas más salvajes en toda Alemania.
- ¿Debo tomarlo como un cumplido?- Rick solo rio y le dio un rápido abrazo a Any antes de mirarme.
- Hermosa como siempre, su alteza.- se burlo Rick ya que era el término correcto para la novia de Yu.
- No me llames así.- demande molesta. Odiaba que me llamaran así ya que me recordaban a mis atemorizantes pesadillas.
- Siempre luces como una reina Kim, además eres la novia de Yu.
- Pero no vivimos en la edad media Rick.
- Lo sé, pero antes así se les llamaba a los líderes de la formación es una lástima que las cosas no sean así.
- Yo no veo ningún inconveniente, solo llámame Kim, ese es mi nombre.- Rick hizo una reverencia frente a mi mereciéndose una mirada llena de furia que solo le causo más gracia. Saludamos a unos cuantos invitados mas, bueno la mayoría felicitaba a Any y me miraba extraño. Al parecer nunca podría ser normal.
- ¿No has visto a Yu?- pregunte a Rick después de un rato, Yu me había llamado para avisarme que nos veríamos en el bar, pero ya había pasado mucho tiempo y no lo había visto.
- No lo se, yo también acabo de llegar. Pregúntale a uno de los meseros.

Solo asentí y busque por todos lados a Yu. Le pregunte a uno de los meseros que servían bebidas con sangre y me indico que lo había visto pasar asía la azotea. Fui directo asía el elevador para ir a la azotea. Habíamos redecorado la mayor parte del lugar ya que Kiro lo mantenía sombrío y algo anticuado. Lo modernizamos por completo y la azotea que nunca había tenido ningún uso había sido transformada en un hermoso jardín. La luna alumbraba la mayor parte del lugar dando un ambiente algo…romántico.

- ¿Yu?- le llame al empezar a escuchar ruidos de música clásica en algún lugar. Había unas velas y una pequeña mesa en el jardín adornada con rosas rojas. Era increíble que yo digiera eso, pero, todo aquello causaba escalofríos…
- Hola.- Yu apareció detrás mío vestido con una camisa muy elegante negra y jeans.
- ¡En donde te habías metido!- grite algo espantada por su repentina aparición abrazándolo fuertemente- Llevo tiempo buscándote.
- Perdón, estaba preparándote una sorpresa.
- ¿Sorpresa?- pregunte separándome de Yu tomando su mano.
- Si.- respondió llevándome hacia la mesa.
- Pero por qué…- Yu indico que me sentara en la silla y obedecí.
- ¿Cómo que por qué?- respondió sentándose frente a mí.
- Eh estado tan ocupado con hacerme cargo de los negocios que no hemos podido festejar nuestros aniversarios.
- Sabes que eso no importa, con estar a tu lado…
- Puede que lo sea pero aun así Shin y Any se dan tiempo para festejar. ¿Porque nosotros no?
- No quiero quejarme Yu, se que tienes cosas importantes…
- ¿Importantes? Cosas más importantes que tú no existen, cosa que ame más que a ti, no hay nada…- respondió Yu con su singular mirada llena de tranquilidad. Lo único que quiero es estar a tu lado, lo único que deseo es que…
- Señor perdón por interrumpir pero necesito que firme unos papeles sobre una nueva exportación de sangre hacia América.
- ¡Pedí que nadie molestara aquí!- grito Yu furioso mostrando los dientes completamente tenso.
- Señor yo…-se disculpo Robert, el jefe de exportaciones generales en la Formación. El pobre quedo espantado por la reacción de Yu, tanto como yo.
- Yu, tranquilo…-le llame poniendo una mano sobre su hombro tratando de que se tranquilizara, aunque ni yo misma lo estuviera.
- Lo siento…-dijo Yu relajándose un poco tomando mi mano.
- Kim, yo…-continuo acariciando mi mano.
- Anda, no te preocupes por mi.- respondí con una sonrisa mientras que Yu y Robert se dirigían hacia el elevador.
Admitía que aun me aterraba la forma tan descontrolada en la que actuaba Yu repentinamente, pero nuestro amor era fuerte y no nos alejaría jamás. Después de respirar un poco de aire fresco decidí volver al bar, aunque antes apagué las velas que yacían encendidas aun sobre la mesa y me preguntaba porque Yu quería darme esa sorpresa incompleta. La sensación de escalofríos volvió a recorrer mi cuerpo, era como si alguien más estuviera allí, vigilante. Era como cuando el supuesto fantasma de Any me observaba desde la oscuridad, gracias a que ahora permanecía muy cerca de esta mi visión había incrementado pero en esos momentos, con sueño era casi nula. La música había parado y solo se escuchaba el leve movimiento de las hojas…
Casi espantada baje de inmediato aunque la angustia permanecía sobre mí.

- Kim, hasta que te encuentro. Robert estaba buscando al señor Yu para que firmara unos papeles. ¿lo has visto?
- Si.- respondí.- Robert lo encontró y supongo que fueron hacia la oficina de Yu.
- Oh, lo siento tanto. Bueno iré a buscarlos, gracias.- contesto apenada Cintia, ella era la encargada de ver que todas las aéreas de la formación estuvieran en perfecto orden. Era una chica alta y pelirroja con un gran sentido del humor pero realmente seria cuando tenía que serlo.
- ¡Espera!- le llame pero había entrado en la oficina, quería preguntarle si alguien había estado haciendo la jardinería en la azotea. Esa sensación continuaba y creo que aumentaba…

La música en el bar resonaba por todas partes, música muy romántica hacia que las parejas bailaran en la pista mientras me sentía algo solitaria sin la compañía de mi ángel de la oscuridad, Yu.

- ¿Desea bailar señorita?- pregunto Nelson simpático como siempre. El era el encargado de diseñar todos los edificios de la formación. Incluso era un gran diseñador de modas en el mundo de los humanos.
- Lo siento estoy un poco…- me disculpe.
- Anda Kim, sé que no soy Yu pero al menos…-insistió Nelson.
- Claro que no eres yo, nunca podrías serlo.- Yu apareció hablando con arrogancia.
- Lo siento señor, estaba hablando con la señora Kim con el debido respeto que se merece.
- Por supuesto.- se burlo Yu ofreciéndome su mano y la tome. El pobre de Nelson se fue espantado mientras nosotros nos dirigíamos hacia la pista para bailar.
- ¿Por qué le hablaste así?- le pregunte tratando de soñar tranquila.
- Te estaba molestando, solo estaba jugando.
- No puedes tratar así a las personas Yu.- continuamos bailando mientras nos movíamos a los compas de la música.
- Lo estas defendiendo.
- No estoy hablando en específico de Nelson, sino también de la forma en la que le gritaste a Robert.
- Y eso que no me escuchaste cuando Cintia entro sin permiso a mi oficina.- no miraba directamente a Yu pero pude sentir como una sonrisa se dibujaba en su rostro.
- Ves a lo que me refiero. Me aterrorizas cuando te comportas así, siento que te estás convirtiendo en…-tenía miedo de decir lo que faltaba pero Yu se me adelanto.
- ¿En qué? ¡En un monstruo!- grito Yu separándose de mi abruptamente haciendo que todos lo volteasen a ver.
- Si, en eso. Miedo de que te conviertas en alguien peor que Kiro.- dije tratando de sonar fuerte llamando completamente la atención haciendo que todos se alejaran de nosotros mientras la tensión aumentaba en el lugar.
- ¡Nunca seré como él!- volvió a gritar Yu tomándome por los hombros.
- ¡Yu, relájate!- grito Shin apareciendo repentinamente.
- ¡Cállate!- Yu alarido ferozmente empujando a Shin haciendo que Any se acercara con los ojos rojos y su cabello rubio.
- ¡Déjalo en paz!- grito Any cuando un repentino viento hizo que Yu saliera volando haciendo que todos los vampiros presentes se retiraran corriendo espantados. El cabello de Any se movía de una forma impactante mientras el viento soplaba sin saber su proveniencia, hasta que…
- Any tiene el poder del viento.- dijo Ayu impactada mientras Yu continuaba inconsciente en el suelo. Algunos de los pocos que quedaban en la habitación incluido Shin, miraban atónitos a Any mientras poco a poco se calmaba, Shin estaba usando su poder para calmar a Any. Observe a Bren entrar en la habitación pero salió rápidamente de una forma misteriosa. Any se relajo y Shin se la llevo mientras que Ayu la seguía, los invitados notaron que sobraban en el lugar y se retiraron sin decir palabra sobre lo acontecido.
- ¡Yu!- grite alarmada acercándome a el que continuaba inconsciente en el piso.
- ¡Yu! ¡Yu!- le llamaba una y otra vez sin respuesta alguna dándole golpes en el rostro.
- Kim…-respondió al fin con ojos desorbitados.
- ¿Estas bien?- pregunte.
- Ni muerto ni vivo, solo algo mareado. ¿Qué sucedió?
- Any.- conteste acariciando el rostro de mi amado que parecía recordar lo sucedido, rápidamente se levanto a una velocidad impactante, y solo vi correr una sombra hacia su oficina.
- ¿Por qué tienes ese poder?- demando Yu alterado pero no molesto, no como antes.
- De verdad, yo no lo sé…-decía Any con el rostro enterrado en sus manos mientras Shin la abrazaba.
- Esto no es culpa de nadie, es la increíble fuerza que Any tenía de humana que…tal vez hizo que adquiriera ese increíble poder.
- No hay quien pueda controlar alguno de los cuatro elementos, nadie.- aludió Ayu.
- Al menos no desde tiempos medievales, o me equivoco.- apunto Yu.
- No te equivocas.- agrego Shin impactado también por el nuevo poder adquirido por Any. Y yo seguía sin comprender nada.
- Es mejor que Kim se vaya a su casa.- Bren dijo apareciendo y todos los presentes asintieron.
- Yo no me voy a ir a ningún lado. ¿Por qué todos se comportan así? ¿Qué es lo que sucede?
- Te lo explicare todo después cariño, es mejor que te vayas a casa ahora.
- Yu…-insistí.

Yu solo me beso en la frente y Bren me llevo en una de las lujosas camionetas a mi hogar. No estaba entendiendo absolutamente nada. Porque todos se sorprendieron por el nuevo poder de Any…porque dijeron que desde tiempos medievales nadie había tenido ese poder. Entonces a mi mente vino mi pesadilla. La Any que vivía en esa época medieval poseía el poder de controlar el viento…

- Sabes que los sueños pueden hacerse realidad.- Bren señalo rompiendo el silencio.
- ¿Qué?- pregunte contrariada.
- No es una sorpresa que lo que las personas sueñan en ocasiones, pueda hacerse realidad. Esta científicamente comprobado.
- ¿De qué demonios estás hablando Bren?- inquirí cuando la camioneta había parado frente a mi casa.
- Espero que puedas dormir bien esta noche.- agrego Bren mientras bajaba de la camioneta y me miraba de una forma extraña.
- ¿Qué?
- Duerme bien, reina Kim.- agrego Bren con una mirada misteriosa y arranco dejándome más confundida que nunca.

¿Por qué me había llamado “reina”?